Serviteurs de Jésus et de Marie

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¿Quienes somos?

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Écrire à l'auteur Padre José-Maria 25 de noviembre de 2013
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El papa desafía a los jóvenes del 3º milenio para una gran misión, ¡no tan fácil!, pero posible!… Abrir los ojos, pensar, defender la vida, amar, ir contracorriente…



¿Quienes son los centinelas de la aurora?

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Fue en Tor Vergata, el 19 de agosto del 2000, durante la vigilia de oración de las Jornadas Mundiales de la Juventud del Gran Jubileo, cuando Juan-Pablo II, por primera vez, encomendó a los jóvenes la misión de ser centinelas de la aurora (en italiano: «sentinelle del mattino»), refiriéndose al pasaje de Isaías 21,11-12.
El papa ya estaba enfermo, y no se sabía si iba a tener la oportunidad de participar en otra Jornada, por eso este mensaje aparece como un testamento del gran papa, legado a los jóvenes, al tiempo que un programa en el alba del tercer milenio: ser centinelas.

Ojos abiertos

Ante todo el papa advierte a los jóvenes ante el peligro de ser manipulados y utilizados, como lo fueron tantos jóvenes en el siglo 20, para odiar y destruirse mutuamente.

A lo largo del siglo que termina, jóvenes como ustedes eran convocados en reuniones masivas para aprender a odiar, eran enviados para combatir los unos contra los otros. (Homilía en Tor Vergata).

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utilizados como carne de cañones
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aprendiendo a odiar

¿No existe hoy la misma tentación, que se difunde sutilmente por televisión, Internet, diarios, publicidades o personas que se presentan como maestros e impulsan nuevas movilizaciones, nuevas modas y prácticas?

Pensando

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El papa nos invita a pensar y no dejar que otros piensen por nosotros a través de la llamada opinión publica. Lo que “todo el mundo” hace no apunta necesariamente al bien verdadero, sino más bien a los intereses particulares de los que fabrican esta opinión pública.

Dios ha dotado el ser humano de una inteligencia capaz de encontrar la verdad, y para ayudarnos, no ha dado su Palabra de Verdad en la Biblia. Y el mismo Jesús dice:

“Yo soy la Verdad”.

Por eso, frente a las opiniones corrientes, los centinelas se toman el tiempo de compararlas con la Palabra de Dios. Tal corriente o tal practica, ¿conduce al odio o al amor?, ¿al servicio de los pobres o a la indiferencia?, ¿a la inclusión de todos o al individualismo?

Infierno no

El papa advierte:

«Los diversos mesianismos secularizados, que han intentado sustituir la esperanza cristiana, se han revelado después como verdaderos y propios infiernos. »

¿Qué es un mesianismo? Es alguien que pretende tener la receta para solucionar los problemas y salvar al mundo. Los centinelas de la aurora creen que el Salvador es Jesús, él no ofrece bienes materiales, sino la resurrección y la vida eterna. Lo que puede impedir que la tierra se transforme en un infierno es nuestra esperanza en la vida eterna.

En las Jornadas de 2000, se escucharon testimonios de algunos jóvenes que resistieron al odio predominante en sus patrias respectivas aqui. El centinela de la aurora va contra-corriente de la cultura de muerte actual para permitir que el Reino de Jesús gane terreno. La aurora que esperamos es la paz, la civilización del amor por el reino de Jesús.

“Sin Jesús, nunca habrá paz” (-Benedicto XVI).

¡Y eso depende de nosotros!

Defendiendo la vida

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¿Qué más quiere decir concretamente ser centinelas de la aurora? El papa lo dice claramente :

« No se conformen con un mundo en el que otros seres humanos mueren de hambre, son analfabetos, están sin trabajo. Ustedes defenderán la vida en cada momento de su desarrollo terreno; se esforzarán con todas sus energías en hacer que esta tierra sea cada vez más habitable para todos. » (Leer la Homilía de la vigilia en Tor Vergata).

¿Porqué este nombre?

En la encíclica Novo Millennio Ineunte, publicada 5 meses después de las Jornadas, Juan Pablo II comenta que este nombre de centinelas de la aurora le fue inspirada por el mismo entusiasmo de los jóvenes, que algunos miran con pesimismo, pero que al contrario han demostrado un profundo deseo de amistad autentica, de verdadera libertad y del mensaje auténtico de Cristo con sus exigencias. Y indica nuestro programa para el tercer milenio es «hacerse el próximo del que está sin defensa» (Leer la Encíclica).

Contracorriente…

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Retomando el tema en Toronto en 2002, Juan-Pablo II pregunta: «¿Qué llamada elegirán seguir los centinelas de la aurora (en inglés: “those on early morning watch”)? Creer en Jesús significa aceptar lo que dice, aunque vaya en contra de lo que dicen los demás. Significa rechazar las seducciones del pecado, por más atractivas que sean, y seguir el camino exigente de las virtudes evangélicas.» (Leer su Discurso).

¡Seguir a Jesús significa muchas veces ir contracorriente!

¿Qué elegirán?

El papa cuenta con los jóvenes:« Jóvenes, escúchenme, respondan al Señor con corazón fuerte y generoso. Él cuenta con ustedes. No lo olvidan: Cristo los necesita para realizar su proyecto de salvación. Cristo necesita la juventud de ustedes y su generoso entusiasmo para hacer que resuene su anuncio gozoso en el nuevo milenio. Respondan a su llamada poniendo su vida al servicio de él en los hermanos. Fíense de Cristo, porque él se fía de ustedes.» Este es el desafío de los centinelas de la aurora: ¿Qué camino tomaremos?

El papa rezó por nosotros

Señor Jesucristo, proclama una vez más tus Bienaventuranzas ante estos jóvenes.

Mira con amor y escucha estos corazones jóvenes que están dispuestos a arriesgar su futuro por ti.

Tú los has llamado a ser «sal de la tierra y luz del mundo». Sigue enseñándoles la verdad y la belleza de las perspectivas que anunciaste en la Montaña.

Transfórmalos en hombres y mujeres de las Bienaventuranzas. Que brille en ellos la luz de tu sabiduría, de forma que con sus palabras y obras sepan difundir en el mundo la luz y la sal del Evangelio.

Haz que toda su vida sea un reflejo luminoso de ti, que eres la Luz verdadera, que vino a este mundo, para que quien crea en ti no muera sino que tenga la vida eterna
(cf. Jn 3, 16).(Discurso enToronto).

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